O la historia de la menstruación.
Historicamente, la batalla del río Tangaguerl (afluente del Támpax) se libró el día 13, del mes 13, del año 3113 (calendario hebreo, se entiende).
Sir Thomas iba caminando con su bardo favorito (el del gran sir Robin, que había resucitado) cuando se toparon en el camino de un hombre agazapado, éste se presentó com sir Anthony Pirulí, el mítico guerrero que había matado a 312 personas sólo con pronunciar su famoso èjeresa (se escribe al revés, pero pronunciarlo puede causar lesiones irreversibles en el cerebro, en los dos), tan solo superado por el Ni.
- ¿Qué hacéis aquí, mi buen señor? -preguntó el Emperador de los Tomeinianos.
- Os estaba esperando -respondió sir Anthony.
- El camino es largo y largo, y el Gran Rey debe luchar, contra el Pirulí forcejear... -cantaba el bardo.
De repente, sin venir a cuento, ambos se preparan y se lanzan el uno contra el otro en una maniobra de lucha cuerpo a cuerpo sin precedentes desde Bola de Dragón o Kung Fu. Sin resultado alguno, ambos habían estudiado las técnicas del Dorito-chúan, y sabían como repeler los ataques.
El Emperador sacó su espada, pues él estaba más familiarizado con la lucha de esgrima occidental y, espad en mano, se enfrentó a su oponente, levantó la espada, dio un mandoble, y le cortó un brazo al bardo (se cuenta que ese brazo aún flota en el río Tangaguerl, y que su pueblo indígena, las tanga-girls, lo usan para fabricar sus diabólicos instrumentos de tortura menstrual).
-La lucha sigue y sigue, y el bardo ya sin brazo está, y callado quedará, para siempre jamás...-el otro brazo voló aún más alto.
La lucha siguió los próximos días cambiando de posición, hasta que se encontraron una aldea de tanga-girls, quienes les atacaron por el crimen de se hombres en el campamento menstruo-femenino.
Y la lucha sigue, ya tiene tres frentes abiertos, el Rey, Pirulí y las tanga-girls.
El octavo día de combate, después de pasarse ocho días sin beber (los dos caballeros, pues las indígenas conocían los secretos de la cuenca meridio-sureste del Támpax) el Rey y Pirulí tuvieron que aunar fuezas, ya en la cima de la colina Regla, que está en el centro de la cuenca del Támpax-Tangaguerl, y lucharon contra las tanga-girls, y éstas les hubieran vencido de no ser porque en una de las ensoñaciones de Pirulí (que había tomado un color verde que tod@s miraban con cierta preocupación) se le apareció House, y le dijo que debían aguantar un día más, sólo un día... y así lo hicieron.
El noveno día de esta trepidante lucha, con la guardia menstrual marchando por el flanco izquierdo de la colina mientras que las regulares tangánicas marchaban por el sur, de pronto, hubo un milagro, todas las mujeres comenzaron a sangrar, y a sentirse mal, y a tener un humor horrible, y tuvieron que descansar. Ése fue el momento elegido por los Caballeros para huir, aunque de camino se encontraron con una señora que apodaremos vieja verde por no llamarla menopausica perdía, y tuvieron que pasarle por encima.
Desde aquél entonces, y a pesar de que se quedaron sin conocimiento por causa de la deshidratación, las tanga-girls se metieron de lleno en intentar solucionar el problema que ELLAS habían causado al resto del mundo.
Esta es la mitica lucha SIR THOMAS vs SIR ANTHONY:
De:
Thomas Malory
y
Anthony Piruli
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